Pienso en llegar a mi pueblo, abrir la tranquera, pisar el pasto. El cielo rosa, olor a mojado a verde, a principios de verano. En la casa mis dos gatos juegan mientras yo pongo la pava y espero a que se despierten los demás.
Mi corazón no está hecho para vivir en la ciudad.
Mi corazón no está hecho para vivir en la ciudad.
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