jueves, 16 de febrero de 2012

Se me cayó una gorda encima

Salir a las seis del trabajo tiene sus ventajas. Digo el sol ya no esta tan fuerte, y no tenes apuro para nada total ya es tarde. Venís cansada y un poco triste porque la gente se pelea mucho. Desde la maniana hay guerra entre tus compas y a vos las peleas te ponen mal. 
Así que ocho horas después salí del trabajo con bajo astral, y para colmo de males en el subte b una seniora de shorsitos de jean y converse verdes se me cae encima. Debía pesar unos ochenta kilos, que serian lo que pesas vos por uno punto seis. La seniora no pide perdón ni nada. Balbucea un "que barbaridad' y ya fue. 
Es que hay gente que nunca pide perdón, o si lo pide no es sincero. Asique ni ganas, seguí leyendo mi libro y a otra cosa. Cuando llegué a parque chas decidi no bajar del subte. Seguir leyendo y viajando y volando y olvidando.

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