miércoles, 4 de mayo de 2011

Poemas

Dormí siete horas y cinco minutos. Tiempo record para la semana. Casi ni medito y poco deporte, eso tiene que cambiar ya o me come la ansiedad, asi te lo digo. Desperté con toto, y pase la media hora que pensaba dedicarle a escritura matinal en bar, charlando con él. Es increíble que los dos disfrutemos hablar a las seis de la mañana. Yo siempre fui aparato con eso, pero que haya otra persona igual es imposhible. Bueh imposible obvio no, altamente improbable quiero decir.
Recordé un poema que me resulto iluminador el año pasado mientras vivía presa (mas abajo lo posteo) . y toto dijo que gustaba lo que escribo pero no comprendía porque el blog era una gran carta a vos. las millones de palabras atragantadas necesitan salir y un dialogo sincero me fue negado. Primero porque sos mitómano, sabelo, entonces nada d elo que respondas sirve y los monologos no me van. Segundo, porque gritas y amenazas y yo ya no te tengo miedo ni lloro, pero menos tengo ganas de fumarme a un ser asi. Entonces la escritura es mi forma, mi limite. Tal vez nunca leas esto, ese no es el punto.
Igual toto esta certo y podría escribir a otro@s tambien. No mereces toda mi atención, el minimo indiscpensable para canalizar la locura y seguir entendiendo y sacando afuera la basura y amando dentro, y en el medio intentando ser feliz.


Ahí va el poema q prometi:


Si para recobrar lo recobrado
debí perder primero lo perdido,
si para conseguir lo conseguido
tuve que soportar lo soportado,


si para estar ahora enamorado
fue menester haber estado herido,
tengo por bien sufrido lo sufrido,
tengo por bien llorado lo llorado.


Porque después de todo he comprobado
que no se goza bien de lo gozado
sino después de haberlo padecido.


Porque después de todo he comprendido
por lo que el árbol tiene de florido
vive de lo que tiene sepultado.




Francisco Luis Bernárdez

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