martes, 11 de enero de 2011

Júpiter y Urano

Hoy es un día Kafka. Me desperté con el hombre que cura,  queriéndome llevar algo suyo. Una remera, un calzoncillo, cualquier cosa. Quiero tu ropa,  ser un poco más como vos.
Soñé que estaba en un auto y mi amiga Ana O, que era la conductora, se había empastillado mal y se desmayaba. El auto se descarrilaba a todo lo que da. No había que clavar los frenos, eso era obvio, pero de alguna manera tenía que frenar. El copiloto, que era el novio de Ana O, también estaba desmayado. No por las pastillas sino mas bien porque él y Ana siempre hacen lo mismo.   Estaba desesperada, como cuando vos me sumergiste en un mundo de horror y me engañaste y  me mentiste y me hiciste pensar que era yo que vivía perseguida. No podía frenar el auto como en el sueño. De alguna forma pude salir de tu amor, desamor y engaños. De tu maldad que me lastimó tanto, porque por fin ese jueves me empecé a querer mas a mí que a vos.  Después pude volver a tener ganas de acariciar, de nutrirme y de dormir (en ese orden).
Me dijeron que el cambio de signo de 2 planetas -Júpiter y Urano, los dos de Piscis a Aries- implica que lo Nuevo comienza, lo Nuevo ES; y lo Nuevo es lo que cada uno quiere que sea, lo Nuevo tal vez es eso que siempre intuimos que iba a llegar en algún momento, un estado de plenitud. 
Los planetas me salvaron, me sacaron de tu oscuridad, que no me dejaba ver nada y me estaba matando.

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